MINDFULNESS


La Atención Plena (Mindfulness) es una habilidad que toda persona tiene y que  puede ser cultivada. Tiene sus raíces en la meditación budista, sin embargo en Occidente se ha adaptado, adoptado y aplicado en diversos campos.

Una manera de entenderla es como la capacidad de estar presente en cualquier situación que se esté viviendo, o cualquier acción que se esté llevando a cabo.

Otra, es centrar la atención de una forma muy particular, con ciertas características:

  • De forma voluntaria.
  • Al momento presente.
  • Sin juicios.
  • Con apertura.
  • Con curiosidad a lo que sea que esté sucediendo, momento a momento.

También, la atención plena se puede considerar un estado, un rasgo o una práctica. Es posible tener uno o varios momentos de Atención plena (estado), que si se van cultivando, desembocan en una capacidad de atención que pasa de sólo momentos a ser parte de la personalidad (rasgo), esto, mediante ejercicios realizados de manera intencional (práctica).

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CULTIVO DE LA ATENCIÓN PLENA

La forma más sencilla de cultivarla es aprendiendo a enfocar la atención a un solo objeto, y poder regresar la atención a él cada vez que la mente se distraiga. Esto, con una actitud de apertura, sin juicio y con curiosidad a lo que nos estamos enfocando.

Los ejercicios de atención plena se pueden aplicar a cualquier experiencia: sensaciones en el cuerpo, sonidos, pensamientos, emociones, etc. Siendo de mayor importancia la calidad de la atención que el objeto de la atención.

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características distintivas

Existen algunas cualidades específicas de interés, que  distinguen a la Atención Plena de simplemente estar atentos:

  • La intención de estar atentos.
  • Apertura de estar presentes con lo que sea que esté pasando en este momento.
  • Observar que es lo que está pasando en vez de tratar de controlar la experiencia.

BENEFICIOS

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El cultivo de la Atención Plena es de provecho en muchos procesos, por ejemplo la disminución de los pensamientos preocupantes  así como el poder estar con mayor claridad y calma ante eventos emocionales complicados. Ayuda a generar mejores relaciones con uno mismo, con los demás y con el entorno, aumentando el bienestar en todo lo que se hace.

Existen diversos estudios e investigaciones que abordan la Atención Plena, y que han obtenido resultados y evidencia relacionados a varios beneficios, algunos de estos últimos son:

  • Mayor sensación de calma.
  • Disminuye el estrés.
  • Mejoras del sistema inmunológico.
  • Reduce la ansiedad y la preocupación.
  • Mayor concentración.
  • Aumenta la empatía y la compasión.
  • Regulación emocional.
  • Incremento de emociones que producen bienestar.
  • Aumenta la creatividad.
  • Mejora el sueño.
  • Hay cambios a nivel de actividad cerebral en distintas zonas.
  • Mayor rendimiento académico y laboral.
  • Control de impulsos.